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miércoles, 23 de abril de 2014

Fleck

Hace muy poco despedimos a Patch y hace unas semanas que nos ha dejado Fleck


Nos enteramos bajando al parque porque vimos a Lina, su dueña desolada y nos dio un vuelco el corazón.

La falta de Patch fue grande, pero sabíamos que tenía que pasar porque era mayor, pero Fleck sólo tenía un año más que yo, así que andaba entre los 7 y los 8. Se escapó, como tantas veces, pero esta vez lo atropelló un coche en la calle Orense de Madrid.

Me ha costado mucho encontrar el momento para escribir estas líneas porque aún, cuando bajo con Cristina espero encontrarlo, bravo como pocos y el más dulce de los amigos. Un siete machos con los desconocidos y de merengue con aquellos a los que conocía y apreciaba.

Me enseñó todos los sitios en los que encontrar comida para gatos, a hacer excursiones no autorizadas y a torear a nuestras dueñas. Cuando me mordió una perra de presa casi le da un infarto y aullaba conmigo. Cuando yo chillaba en prevención a que otro perro me hiciera daño, el siempre venía a defenderme. Era mi caballero de la armadura brillante, enamorado, paciente y cariñoso.

Pero además era un juerguista empedernido. En el parque todos sabíamos de las fiestas que organizaba en casa cuando su ama, Lina se iba a trabajar.  

Quedan en nuestro corazón un espacio y una sonrisa reservados para su recuerdo.

Esperamos que Lina no se enfade porque hemos "robado" eta imagen de su perfil de Whatsup: Fleck y Pach ocupando la cama de Lina.

Nos quedamos con esa imagen y con el posado sexi y provocativo que hizo para 1003 collares

jueves, 23 de enero de 2014

Nuestro querido amigo Patch nos ha dejado

Acabo de saber de la muerte de nuestro querido amigo Patch y estoy triste.

Patch era uno de esos amigos que salen de paseo contigo y te acompaña sin invadir tu espacio. Lo conocí cuando empecé a bajar al parque hace ya casi 6 años y era un señor. Digo un señor porque además de ser bastante más mayor que yo (ya era un perro adulto entonces), tenía un estilo propio: serio, digno y ajeno a las bullas y jaleos que organizábamos el resto. Pocas veces se enfadaba y aunque era un yorkshire bastante pequeño tenía un carácter fuerte en esos momento.

Sólo en una ocasión le vi perder la cabeza, venía yo de la peluquería y no se que colonia me pusieron que casi pierde los estribos. Esta brelación de amor fugaz (el me persiguió y yo le gruñí) duró escasamente un paseo, pero la recuerdo con mucho cariño.

También recuerdo su mosqueo el día que le hicieron las fotos con el collar de coronas. Estaba guapísimo, pero no le iban las veleidades de modelo, asi que no con jamón serrano consiguieron Ana, Conchi y Cristina que dejara de gruñir. 

Guapísimo, dejas un gran hueco en nuestro corazón


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Salir al campo

La verdad es que los perros que vivimos en la ciudad tenemos pocas oportunidades de salir de paseo por el campo, sueltos.

En mi caso se trata de la playa en invierno (en verano ya sabéis, no nos dejan bajar) y El Pardo y otras áreas de los alrededores de Madrid cuando estamos en casa. Este domingo me llevaron al Pardo a dar una vuelta y fui la perrita más feliz del mundo.

Hice pises como si fuera un macho, cualquier amigo que pasee por allí no va a tener problemas para identificarme. Además como no había restos de comida tirados (es lo que pasa en los parques de Madrid) no tuve movida con los papis.

¡Una delicia! Se lo recomiendo a todos los dueños de perros. Es un placer y una alegría vernos pasarlo tan bien cuando nos sacan de casa, pero ya cuando salimos de aventurero explorador por territorios salvajes como es el monte del pardo,... entonces es la bomba.

domingo, 3 de febrero de 2013

La vida de un perro urbanita

Tanto Paco como yo, somos perros afortunados. Nuestras amas nos sacan por la mañana, un mini paseo a la hora de comer y hacen un esfuerzo por sacarnos todas las noches entre 30 y 60 minutos.
Sin embargo he de decir - y se que Paco está de acuerdo conmigo - que la vida de un hogar urbanita es poco excitante. 
Si claro, tenemos una manada con la que paseamos (en la ciudad llaman a a esto pandilla o cuadrilla, pero mi lado salvaje se queda con el concepto manada), tenemos vecinos a los que ladrar y entregas de paquetes en casa a los que atormentar, podemos vigilar el ascensor y yo soy experta en localización de residuos comestibles tanto en casa como en el parque.
Pero cómo comparar éstos pequeños placeres con un paseo sueltos, por el campo, lleno de animalillos más pequeños que yo, a los que perseguir, escarabajos deliciosos que masticar, rastros, piedras, palitos, y otras maravillas difíciles de enumerar.
Con suerte, cae uno o dos fines de semana de campo o playa al mes. A menudo se trata de una pequeña salida con vuelta al hogar en un par de horas, pero los verdaderamente buenos, los geniales, los magníficos son aquellos en los que estás todo el día sin atar, en la calle, y por la mañana o al atardecer te llevan de paseo a ver todo lo que seas capaz de encontrar. 
Además, la familia está contenta - los humanos son unos animalillos muy curiosos que viven en ciudades pero son realmente felices fuera de ellas - y les entran ganas de correr conmigo, tirarme palos, o robarme mis tesoros encontrados.
La vida de un perro urbanita no es muy excitante...hasta que sale al campo y muestra su lado más silvestre. ¡Viva la vida!

martes, 29 de enero de 2013

Una nueva manera de ver la vida en la ciudad

Estamos encantados, hemos conocido la guía del perro y nos ha encantado. Por fin una guía para nosotros.
Hace un año, Cristina, mi ama - soy Regaliz - quería salir a comer conmigo y los niños a los alrededores de Madrid. Ya os imagináis, primeros días de primavera, domingo por la mañana y una luz,... esa luz que sólo tiene Madrid.
El caso es que a Cristina le encanta dar paseos por la mañana conmigo por el monte del Pardo. Me puede dejar sin atar, yo corro, olisqueo todo lo que se me ocurre, persigo rastros y sin ningún peigro. Para los humanos es un buen ejercicio caminar un rato por el monte, sobre todo si como en casa son urbanitas. Este domingo del que os hablo era ideal. 
Llamó a Ana, para ver si ella iba con Paco a comer al Pardo en alguna ocasión. No quería encontrarse sin reserva y con algún dueño de restaurante de los que te dicen que el perro no entra. O tu solito o nadie. Pero ellos no suelen ir de paseo por el Pardo, ellos "tienen pueblo" y no necesitan salir por los alrededores de la ciudad.
Tengo la suerte de tener un ama muy persistente, se cogió google y llamó a todos los restaurantes de la zona hasta que consiguió reserva en terraza con perrita incluida.
La guía del perro ahorra este paso, sólo hay que buscar entre los amigos de los perros quiénes nos aceptan y reservar todo de una, sin necesidad de invertir una hora al teléfono. ¡Gracias por pensar en nosotros!
Ojalá todos los sitios que nos quieren les avisen, así nuestras familias no se cansarán de ir sólo a los mismos sitios porque estamos seguros de que hay montoooones de restaurantes, cafeterías y tiendas, entre otros que nos adoran.
¡Enhorabuena por la idea!

viernes, 25 de enero de 2013

Hasta pronto querido Bosco

Querido Bosco, gracias por haber paseado tantas noches con nosotros. Te vamos a echar mucho de menos.
Te quieren Paco, Regaliz, Lula, Patch, Fleck, Gol y el resto de tus amigos del parque



jueves, 24 de enero de 2013

Paseos por el parque: higiene humana

Hola, hoy os queremos contar algo que nos molesta bastante de los humanos.
Sabemos, porque así nos lo han enseñado nuestras amas, que no hay que hacer nuestras cacotas en cualquier lado y, en cualquier caso, ellas siempre las recogen. Hasta aquí todos estamos de acuerdo y nos parece perfecto, limpito y ordenado.
Entonces, ¿por qué los humanos -que por cierto saben utilizar otros sitios para sus deposiciones- a menudo las hacen en el parque, entre los arbustos y dejan sus regalos?.
Esto no es un hecho aislado, nosotros lo vemos muchas veces en el parque al que bajamos. A veces, son indigentes. Bueno, pensamos que podrían ir a otro sitio, pero hay que tener caridad perruna con los que no tienen nada. Pero hemos visto a mucha gente a la que no le falta de nada que baja a tomar copas al parque y aprovecha todas las instalaciones.
No solo son cochinos ellos sino que nos generan varios problemas:
  1. La gente que pasa por alli y le huele mal piensa que hemos sido nostros y nuestros amos y se indigna con nosotros.
  2. Algunos de nosotros tenemos cierta querencia a jugar con este tipo de residuos humanos, lo que nos genera problemas muy serios con nuestros amos que no son muy comprensivos con estas gracias.
Queremos aprovechar este blog para pedir a todos un poco de conciencia higiénica, lo mismo que se nos exige a nosotros.
Tenemos unos parques magníficos. Cuidémoslos y los disfrutaremos todos: humanos y perros.