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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Salir al campo

La verdad es que los perros que vivimos en la ciudad tenemos pocas oportunidades de salir de paseo por el campo, sueltos.

En mi caso se trata de la playa en invierno (en verano ya sabéis, no nos dejan bajar) y El Pardo y otras áreas de los alrededores de Madrid cuando estamos en casa. Este domingo me llevaron al Pardo a dar una vuelta y fui la perrita más feliz del mundo.

Hice pises como si fuera un macho, cualquier amigo que pasee por allí no va a tener problemas para identificarme. Además como no había restos de comida tirados (es lo que pasa en los parques de Madrid) no tuve movida con los papis.

¡Una delicia! Se lo recomiendo a todos los dueños de perros. Es un placer y una alegría vernos pasarlo tan bien cuando nos sacan de casa, pero ya cuando salimos de aventurero explorador por territorios salvajes como es el monte del pardo,... entonces es la bomba.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Bolsa de Recogida de excrementos

Si, hacemos ese tipo de cosas. es normal, os lo puedo asegurar. Yo, por lo menos lo hago desde que nací.

El caso es que la crisis está llegando muy lejos. Yo diría que a extremos inaceptables en algunos temas como es éste. En la ciudad de Madrid cada vez hay menos expendedores de bolsas para la recogida de cacotas.

Yo soy canija, y Cristina puede hacerse fácilmente con el control de la situación con un pañuelo de celulosa, con una bolsita de lo que sea: pipas, caramelos, etc... o en alguna ocasión de extrema necesidad y falta de lo más básico, con alguna hoja caída de un árbol.

Pero nosotras que notamos la falta de bolsas pensamos, y dejamos abierto este cuaderno a la reflexión...¿y si en lugar de una schnauzer mini fuera una estupenda labradora?, ¿o una dogo?...


viernes, 26 de abril de 2013

Restaurante Callejero

Hola amigos, estas fotos me las ha hecho Cristina esta semana en el parque de Pablo Picasso en nuestro paseo nocturno.

Os recomiendo a todos pasaros por allí, hay barra libre de comida, hamburguesas de las dos principales cadenas de hamburguesas casi enteras y, para los que están vigilando su línea, ensaladas a porrillo. Pan, magdalenas, restos de helado, hummm toda clase de delicias.

Como hace bueno, los humanos que trabajan en la zona de Azca bajan en manada a comer al parque y todo aquello que les sobra lo dejan tirado a tiro de morro. Algunos lo acumulan alrededor de las papeleras, y muchos lo dejan en el mismo sitio donde comieron.

Esto es fantástico, porque en el paseo de la noche es un delirio de comida, te puedes poner hasta arriba de restos de pollo (ya se que nos pueden matar pero es que están riquísimos) y como poco hasta el día siguiente antes de que bajen los oficinistas a comer están a nuestra disposición. 

Un ladrido saciado de pare de Regaliz, la perrita que corre delante de su ama con una hamburguesa rica, rica entre los dientes :-)





domingo, 3 de febrero de 2013

La vida de un perro urbanita

Tanto Paco como yo, somos perros afortunados. Nuestras amas nos sacan por la mañana, un mini paseo a la hora de comer y hacen un esfuerzo por sacarnos todas las noches entre 30 y 60 minutos.
Sin embargo he de decir - y se que Paco está de acuerdo conmigo - que la vida de un hogar urbanita es poco excitante. 
Si claro, tenemos una manada con la que paseamos (en la ciudad llaman a a esto pandilla o cuadrilla, pero mi lado salvaje se queda con el concepto manada), tenemos vecinos a los que ladrar y entregas de paquetes en casa a los que atormentar, podemos vigilar el ascensor y yo soy experta en localización de residuos comestibles tanto en casa como en el parque.
Pero cómo comparar éstos pequeños placeres con un paseo sueltos, por el campo, lleno de animalillos más pequeños que yo, a los que perseguir, escarabajos deliciosos que masticar, rastros, piedras, palitos, y otras maravillas difíciles de enumerar.
Con suerte, cae uno o dos fines de semana de campo o playa al mes. A menudo se trata de una pequeña salida con vuelta al hogar en un par de horas, pero los verdaderamente buenos, los geniales, los magníficos son aquellos en los que estás todo el día sin atar, en la calle, y por la mañana o al atardecer te llevan de paseo a ver todo lo que seas capaz de encontrar. 
Además, la familia está contenta - los humanos son unos animalillos muy curiosos que viven en ciudades pero son realmente felices fuera de ellas - y les entran ganas de correr conmigo, tirarme palos, o robarme mis tesoros encontrados.
La vida de un perro urbanita no es muy excitante...hasta que sale al campo y muestra su lado más silvestre. ¡Viva la vida!

jueves, 24 de enero de 2013

Paseos por el parque: higiene humana

Hola, hoy os queremos contar algo que nos molesta bastante de los humanos.
Sabemos, porque así nos lo han enseñado nuestras amas, que no hay que hacer nuestras cacotas en cualquier lado y, en cualquier caso, ellas siempre las recogen. Hasta aquí todos estamos de acuerdo y nos parece perfecto, limpito y ordenado.
Entonces, ¿por qué los humanos -que por cierto saben utilizar otros sitios para sus deposiciones- a menudo las hacen en el parque, entre los arbustos y dejan sus regalos?.
Esto no es un hecho aislado, nosotros lo vemos muchas veces en el parque al que bajamos. A veces, son indigentes. Bueno, pensamos que podrían ir a otro sitio, pero hay que tener caridad perruna con los que no tienen nada. Pero hemos visto a mucha gente a la que no le falta de nada que baja a tomar copas al parque y aprovecha todas las instalaciones.
No solo son cochinos ellos sino que nos generan varios problemas:
  1. La gente que pasa por alli y le huele mal piensa que hemos sido nostros y nuestros amos y se indigna con nosotros.
  2. Algunos de nosotros tenemos cierta querencia a jugar con este tipo de residuos humanos, lo que nos genera problemas muy serios con nuestros amos que no son muy comprensivos con estas gracias.
Queremos aprovechar este blog para pedir a todos un poco de conciencia higiénica, lo mismo que se nos exige a nosotros.
Tenemos unos parques magníficos. Cuidémoslos y los disfrutaremos todos: humanos y perros.